24.8.23

Línea

 


Una fina línea aparta la mirada de un traseúnte, se queda mirando dónde empieza o dónde termina, con la esperanza de encontrar ese límite. Al final se da cuenta, que para conocer el límite debe ser capaz de cruzarlo, y ser él mismo quien reconoce el bien, o el mal, la realidad de la ilusión, el peligro, de la seguridad, el miedo de la valentía. Entonces se funde en la profundidad de esos universos, ya no espera nada de nada. Sólo emerger con esa línea, que ahora es parte de él, que lo ha dejado siguiendo su curso, infinitamente solo en el viaje, recto y convexo, extenso y corto, cíclico y perfecto. Tan perfecto, que seguramente atraerá la mirada de otro transeúnte. 


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