Nadie es totalmente libre, incluso entre familia, amigos, pareja, no entienden a alguien que si lo es. En el cuento cherokee de los 2 lobos que llevamos dentro, se enfrentan la bondad, el amor y la compasión, con el miedo, la vergûenza y el odio, dos lobos que conviven, y según al cual alimentes, es el que prevalece. No hay una versión en la que solo exista un lobo, por ende, quien haya alimentado a un solo lobo, el que inclina la balanza hacia la luz, le cuesta entender a quién a vivido siempre con las 2 versiones. Durante algún tiempo me dedique a vivir en una oscuridad, que no era mía, que se había formado, porque mi luz no alcanzaba de alguna forma a alimentar un lobo que creía ver en otros, como el más amoroso, compasivo y bondadoso. Me encerre en un cuarto, protegiendo la luz en que firmemente creia, porque siempre estuvo en mi. Y pasado ese tiempo supe lo que es la libertad. Olvide ese cuarto en que me había encerrado, y hoy tratando de ser luz, cuando me topo con los otros lobos, no se como hacer que su hambre de odio, vergûenza y miedo, se debiliten. Olvido que el cuarto existio, derrumbe sus paredes y expandi la luz, pero cuando estoy frente a otros, no puedo reflejar su luz. Me convertí en un espejo para el lobo que convive en los otros, cuando busca más dolor. Estoy segura de que si me puedo liberar de esos reflejos, podría mostrar a otros lo que es la libertad.
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