21.1.24

La Red

 


El modo en que se tejen redes entre nostros es inexplicablemente avasallador, no solo por su invisibilidad a la hora de aparecer, sino además por el triunfo de lo auténtico.
Aquel mensaje que esperamos, aquel post que nos hace refelxionar, y el sonido del teléfono tintineando al son de un "Hola!". 

La comunicación en nuestros días va más allá de "la acción consciente de intercambiar información entre dos o más participantes con el fin de transmitir o recibir información u opiniones distintas. 
No es vehemente plantearse a uno mismo, si lo que dijo o hizo tiene una connotación negativa, solo queda ser objetivos y esperar.
Y ahí está, cuando la confirmación llega, se vuelve sobre lo que dijo o hizo, esperando que no haya sido un atropello a nuestro bien formado concerto de COMUNICACIÓN, comunidad y redes. Resurgir como el Ave Fénix para volver a encontrarnos. 

Ahora bien, al ser la comunicación inherente a los seres humanos, las redes de las que hablamos, nos hacen partícipes de un sin fin de oportunidades, y sobre todo de rever los procesos de comunicación a los que estamos "sometidos", para conectarnos con otros, para unirnos con el otro, para ser con el otro. 
Una vez tuve que escribir una narración sobre la Diosa de la noche, por pedido de nuestro profesor. La Diosa Nix, y me encantó.

Cuando pude leer e interiorizarme en el tema, me sentí comoda escribiendo acerca de ella, pero también como recurso comunicativo (casi tal cual este párrafo), usé lo autobiográfico. 
Y en parte es eso, poner un poco de nosotros; incluso en aquello que parece fantasía. 
Pasa lo mismo con las redes que se tejen, tan invisibles como al comienzo de este texto. 
Aquí estan ustedes leyendo y yo escribiendo. Y aunque jamás sabemos lo que nos depara el futuro; si sabemos lo que queremos "decir", "hacer" y "ser". 

Para que la comunidad, la comunicación y las redes, sean más nuestros, de una manera más sana, más cerca de ser una morada. Un lugar donde ese proceso sea auténtico, casi como lo autobiográfico, pero aún así más llevadero; con una carga más liviana, con anhelos de una conexión más real, y que aquello que parece más de paso, sea la red, aquella que podamos verla sin eufeminos y más como un hogar. 

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